Realice su pedido por whatsApp o Teléfono : 634 436 112

banner naranjas

¿Se puede comer la cáscara de naranja cruda?

Una persona pelando una naranja y cáscara de naranja cruda

¿Alguna vez te has preguntado si se puede comer la cáscara de naranja cruda? Es cierto que hay muchas partes de los alimentos que son perfectamente aprovechables, pero que por costumbre con frecuencia acaban en la basura. Vamos a ver si la cáscara de naranja es o no una de ellas.

Una duda común: ¿se puede comer la cáscara de naranja cruda?

La respuesta fácil y rápida es que sí se puede comer la cáscara de naranja cruda, pero con matices, ya que si la comes tal cual, cruda y a bocados, no es agradable, es muy amarga y además puede provocar dolor de tripa. No obstante, sí es comestible y se puede consumir de forma segura de diferentes modos, todos ellos sabrosos y sin riesgo para la salud.

La cáscara de naranja tiene dos partes diferenciadas: la cáscara, la capa más externa de color naranja, y el albedo, la parte blanca entre la piel y los gajos de fruta. Y la experiencia de consumirlas en crudo es muy diferente.

Eso sí, siempre es recomendable lavar la piel de la naranja antes, ya que está en contacto con el aire y puede tener restos de suciedad. Puedes comprar naranjas de Valencia online directamente del agricultor y disfrutarlas al completo, aprovechando también su cáscara.

Ralladura de naranja: cómo consumir la cáscara cruda

La piel de la naranja, la parte más exterior de la fruta, antes de llegar a su capa blanca, es muy aromática y aporta un potente sabor a naranja. Por eso es muy común en la cocina su aprovechamiento en forma de ralladura. Es tan sencillo como usar un rallador para sacar esa parte con la naranja bien lavada y después de secarla con un paño o papel absorbente de cocina.

La piel es una parte de la cáscara de naranja que se puede comer cruda, añadiéndola al yogur o al kéfir para darle sabor cítrico, espolvoreando rebanadas untadas con queso crema o para dar un toque especial a las tostadas con aguacate o a la vinagreta de naranja para las ensaladas, entre otras preparaciones. Y también se puede utilizar en preparaciones calientes, por ejemplo, en masas de repostería como la de bizcocho o la de rosquillas y al elaborar salsas de naranja.

Usos en cocina de las tiras finas de piel de naranja cruda

La piel de la naranja también se puede comer cruda, cortada en tiras muy finas. De hecho, existe un utensilio específico para sacar de este modo la piel a los cítricos, aunque también lo puedes hacer a cuchillo.

Estas tiras se pueden usar para dar sabor, aroma y color a distintas preparaciones. Puedes utilizarlas para decorar la ensaladilla, añadir a la mayonesa para acompañar colas de langostino cocidas o espárragos blancos o las tostadas de guacamole, entre muchas otras. También para decorar repostería, por ejemplo, sobre una glasa blanca para galletas.

El uso de la cáscara de naranja cruda en coctelería

La piel de naranja se puede usar para frotar el borde de los vasos o copas y en tiras para decorar y aromatizar bebidas. También se puede flamear su aceite natural a través de una llama para dejar caer sobre el cóctel.

¿Se puede comer la parte blanca de la cáscara de naranja cruda?

En tiempos de hambruna ha sido un alimento que ha ayudado a paliar el hambre por ser saciante. No obstante, en estos tiempos no tiene mucho sentido, pues es amarga y no es especialmente agradable al paladar si se come tal cual. Pero el albedo sí es una parte aprovechable de la naranja.

Curiosamente, Ferrán Adriá ideó una receta con la parte blanca de la cáscara de naranja cruda, que incluyó en el año 2007 en el libro Cocina con Firma, de Ferrán Adriá. La receta es espardeñas con puré de albedo. 

En algunos casos, el albedo se recomienda como remedio casero para combatir el estreñimiento y para bajar los niveles de colesterol malo en sangre, siempre en poca cantidad y mejor que crudo, después de blanquearlo en agua hirviendo con sal por su riqueza en fibra y pectina. Si tienes pensado consumirlas por este motivo, es conveniente consultar con el médico antes de hacerlo, en especial si ya tomas fármacos para ello.

Cocinado, por su riqueza en pectina, es ideal para espesar mermeladas de forma natural, añadiéndolo a la mezcla de fruta y azúcar mientras cuece. Eso sí, debes tener en cuenta que aporta algo de amargor, de modo que deberás probar el conjunto para equilibrarlo y lograr el punto de dulzor que te gusta. 

Aprovecha al máximo la cáscara de naranja en tu cocina

Como has visto, sí, se puede comer la cáscara de naranja cruda, siempre que se consuma de la forma adecuada para disfrutar de su sabor y evitar su amargor. Desde la ralladura hasta las tiras finas o su uso en bebidas, es un ingrediente versátil que puede aportar aroma, frescura y un toque diferente a muchas recetas. Si además eliges naranjas de calidad, podrás aprovecharlas al completo con todas las garantías. En Naranjas Julián puedes encontrar naranjas frescas directamente del agricultor, ideales para consumir tanto su pulpa como su piel. Descubre su sabor auténtico y empieza a sacar partido a cada parte de la fruta.